domingo, 30 de noviembre de 2014

Le Petit Poète VII: Café con tostadas





Llevo tanto tiempo engullendo tu ausencia

que mi estómago llora la consistencia del hambre.

Me abrazo al mordisco tramposo de los ecos.

Relamo la vajilla por si quedaran

hebras perdidas de tu vestido gris,

trocitos calientes de uña...

Un nido abandonado ruge

con urgencia de final cercano

y queda lejos el hartazgo o la siesta

o aquellos besos que me dabas

la noche esa en que llovía.

La noche esa del slam.

-Le Petit Poète-


Le Petit Poète metió en un taxi a la portuguesa después de lo de los aritos de cebolla.  La moza no se tenía en pié y no le apetecía nada pasarse el resto de la noche haciéndole la cobra.  Él había cumplido el objetivo fijado por El Romano y Vittorino. PUNTO.

Llevo tanto tiempo engullendo tu ausencia
que mi estómago llora la consistencia del hambre.

Lo de Sabina lo tenía medio psicociaó.  Se pasó todo el fin de semana dedicándole poemas.  Poemas penosos, poemas de libreta de quinceañero, poemas quejosos y lastimeros, burdos e incluso soeces, pero de tanto en tanto aparecía un verso medio bueno y lo metía en el bote de las infusiones. Concretamente en las bolsitas de té chino con canela y miel.  A todos les ponía una especie de dedicatoria, en plan PARA LA DIOSA BALCÁNICA, PARA MI SOLEDAD DEL ESTE... cosas así tirando a cursis.
Encima llovía.  Llovía no chirimiri de ese, no. Caía con ganas. Se imaginaba a la bosnia en batamanta abrazada a Olaf, dios nórdico de la lujuria, mientras veían tumbados en el sofá alguna de esas peliculillas basadas en hechos reales que ponen a las cuatro de la tarde. TENGO MIEDO OLAF diría la Bešić  PARA MÍ QUE ESA NIÑERA ES MÁS MALA QUE ARRANCADA Y SE QUIERE LLEVAR AL HIJO. Y le hervían sin agua las infusiones chinas. Qué mala uva se le ponía al Petit.  

Esperaba instrucciones.  No tenía ni idea de cuándo, cómo ni dónde debía de abordar al segundo objetivo.  Por reducirse un poco el dolor y que pasaran más rápidas las horas, se puso con los poemas de encargo atrasados:  dedicatorias a hijos que habían cruzado el charco en busca de futuro digno, o romancillos picantes para amantes chisposos.  Luego pensaba en Sabina, Sabina irremediable, Sabina omnipresente, Sabina y su caída de ojos irritante, y maldecía la noche dichosa del slam, y aquella frase jugosa, rabiosa, rellena de miel 

PETIT POÈTE, PETIT POÈTE, TIENES LA BARBA MÁS SEXY DE TODA LA CIUDAD.

Se fustigaba.  Le Petit se fustigaba y apretaba el cirilo de su pena cual numerario penitente.  El domingo por fin bajó a la cafetería de los chinos que tenía debajo de casa para echarse al cuerpo un par de tostadas y un café con leche, porque pensó que su bosnia platónica no aprobaría semejante dejadez en el poeta.  Pilló en la barra el Herald of the Valley y directamente se dispuso a engullir las páginas centrales, dedicadas siempre a los sucesos y chismes más golosos de las societé vallinense.  

Al pequeño poeta se le atragantó la tostada.  Comenzó a ponerse rojo y la china se preocupó de veras, así que ni corta ni perezosa le rodeó con sus brazos desde atrás y le dio unos cuantos golpes secos de esos que se hacen en la boca del estómago para ver si se desatragantaba. TÚ TA MEJOL? y le Petit adolorido asintió.  La tostada estaba de P.M., la tostada era la mejor tostada que había probado en meses. En meses? En vidas! SÍ, SÍ. HABÉIS CAMBIADO DE JEFE DE COCINA O QUÉ? Resulta que la china tenía muy buen ojo para los negocios y el paladar fino, y hacía una semana que había reemplazado al anterior Jefe de Cocina por un joven de hemisferio impreciso (tenía cosas del hemisferio norte, pero a veces despistaba con sus maneras del sur) cuya especialidad eran los desayunos y por encima de todas las cosas las tostadas bien de aceite.

Le Petit continuó con su lectura apaciblemente, que si había muerto fulanito de tal y vaya epitafio soso, que si la joven de la lira perdía a pasos agigantaos  la chispa sobre el escenario... cosas de ese estilo hasta que por poco se le atraganta otra vez la deliciosa tostada.  Se quedó blanco Le Petit Poète.  Blanco, mudo y desarmao.  Junto al gran titular que anunciaba a bombo y platillo que el Valle sería el destino escogido por EL CLAN DE LAS BOSNIAS para el arranque de su próxima gira internacional, un breve artículo a pié de página en letra casi diminuta rezaba lo siguiente:

APARECE MUERTO EN SU HABITACIÓN DEL HOTEL GAÉLICUS EL POETA NORUEGO OLAF HAAS, RECIÉN ATERRIZADO EN EL VALLE DESPUÉS DE UN LARGO TOUR POR LA INDIA.  SE DESCONOCEN LAS CAUSAS DEL TRÁGICO SUCESO, SI BIEN HA PODIDO TRASCENDER A ESTE MEDIO QUE EL POETA SE ENCONTRABA DESNUDO BAJO LA BATAMANTA QUE LE CUBRÍA.  ASÍ MISMO EN UNA DE LAS PAREDES DE LA HABITACIÓN PODÍA LEERSE UNO DE SUS MÁS EMBLEMÁTICOS VERSOS:

QUIERO QUE SEA MÍO EL PAISAJE QUE ESCONDE
TU MONTE SECRETO

POR ÚLTIMO, LA MISMA FUENTE REVELÓ A ESTE DIARIO QUE EL CUERPO DEL DESDICHADO VIKINGO DESPRENDÍA UN HEDOR PESTILENTE. EN PALABRAS DE LA CITADA FUENTE, EL OLOR LE RECORDABA BASTANTE A ESOS "ARITOS DE CEBOLLA, CRUJIENTES, CRUJIENTES" QUE ESTABAN AHORA TAN DE MODA.


sábado, 29 de noviembre de 2014

Manías

Hay gente muy rarenca por el mundo.  Gente que no pisa las baldosas coloreadas en las aceras, que no apoyan el bolso en el suelo, que no puede dormir con la puerta abierta... No sé.  La vida es más sencilla, digo yo que no tengo ni una manía ni media. Creo. Al menos conocida. Creo.
Mi madre no soporta que se le rompa el pan tostado.  Dice que cogiendo trocicos no sabe cuantas tostadas se come en realidad.  El otro día ya me lanzó la indirecta, ya.  Que si le habrás dado un golpe al paquete, que si la próxima vez a ver si te fijas...  No sigo porque esto ya sabéis que lo lee mi madre.  
Y yo lo único que quiero es que se ría.


pan_tostado_vengo_de_berna

jueves, 27 de noviembre de 2014

Le Petit Poéte VI: aritos de cebolla

Día: Viernes 28
Hora: 21:30
Lugar: El Principal
Recita: Olaf Haas. Poeta noruego recién llegado de un tour por la India. Experto en las antiguas técnicas de meditación orientales y máster en conservación del buen Karma.  
Asistente de honor: Margarita Domingues, la portuguesa.  Miembra del gabinete de Vittorio Mediavilla.  Asqueada de los límites de la métrica y la rima, allá por los noventa tiró para el verso libre.  Profundamente contraria a los intereses de SONETASA en el expediente MOSTRAFORUM. Moderna.
Objetivo: Convencer a la portuguesa de las bondades de SONETASA, o en su defecto, pillarla en un renuncio.

Con los labios rojos ganaba mucho Sabina Bešić. Aquella noche estaba especialmente sonriente, carismática y se movía con soltura entre vocales, jurados ilustres e incluso miembros de la Junta de Prosas, agarrada en todo momento del brazo del Petit Poète.

El Petit Poète pidió para la Bešić un agua con gas de Vilajuïga, recien traída del Parque Natural Cap de Creus de Catalunya, y para él un ron Flor de Caña, que era el ron de muy roneros por aquel entonces. Pagó con su flamante tarjeta de crédito y sintió la adrenalina rezumando por los poros de la epidermis (el excitante placer de pagar con tarjeta una consumición).

No había tiempo que perder, así que dejó a la diosa balcánica disfrutando del recital de Olaf Haas en la mesa mejor situada del evento, y él tiró para el lado contrario de la sala, donde los dedos de Margarita Domingues, la portuguesa, echaban humo a ritmo de guassap.  Le Petit Poète había sido durante sus años jóvenes un auténtico ARTISTA de la seducción, así que le soltó a la portuguesa un HOLA, ESTÁS SOLA? que la dejó temblando en el sitio y sin argumentos. La mujer levantó los ojos del celular y fijó su mirada atlántica en los ojos del poeta.  Lo reconoció de inmediato.  LE PETIT POÈTE!  ES ALUCINANTE!  EL MEJOR VERSEADOR DEL VALLE Y LA BARBA MÁS SEXY!!  El poeta se sonrió para sus adentros con enorme satisfacción y le rogó que le llamase Petit, que entre colegas y amantes del buen leer era mucho más sano el tuteo.

Mientras, el poeta escandinavo hacía de las suyas en el escenario. Los sanitarios habían entrado ya un par de veces para asistir algunos desmayos, y al parecer, un señor de mediana edad había abandonado El Principal con lágrimas en los ojos al darse cuenta de que su mujer, poeta a ratos, ya no lo amaba.

NO PUEDO ARRANCAR DE MI BOCA
TU BESO LÍQUIDO
AGUA QUE ABRASA SALVAJE CUALQUIER RESQUICIO
QUE QUEDASE DE CORDURA.
NO PUEDO APARTAR DE MI CUERPO
TU PIEL DE FUEGO.
QUIERO QUE SEA MÍO EL PAISAJE QUE ESCONDE
TU MONTE SECRETO.

Rubio impoluto, de mirada glacial pero sonrisa cálida, Olaf Haas levantaba ovaciones y gestos de ahogo entre el respetable, y aunque la subida de temperatura en el local le venía muy bien con el tema de la portuguesa, los versos de Olaf generaban en Le Petit Poète cierto desasosiego. Sabina Bešić no apartaba los ojos del torso del vikingo en el que se adivinaban unos abdominales que, como se dice coloquialmente, ni el fontanero de mi vecina. Esa irrevente admiración de la bosnia por el escandinavo lo estaba matando por dentro y desde luego, jodiéndole el karma pero bien.

Margarita Domingues había sido un objetivo muy fácil. Iba de moderna, mucho Spoken word y visual poetry pero luego un par de tetradecasilabos bien rimaos la dejaban muerta. La convenció sin problemas del inmenso acierto que supondría que el MOSTRAFORUM fundamentara sus cimientos en los más férreos cánones de la poesía clásica. No eran tiempos de verso blanco y disonancias. No eran buenos tiempos para experimentos raros ni poetas muertos de hambre con coleta. Era tiempo de asumir compromisos y responsabilidades con todos los actores y todas las corrientes confluyentes. La sociedad del valle necesitaba un proyecto serio que proporcionarse al escritor la pauta que le dirigirse hacia la zona de confort y seguridad ofreciendo al lector estímulos hermosos y agradables aunque no supiera muy bien de qué le estaban hablando.  QUE NO HAY QUE ENTENDER NADA, JODER. QUE HAY QUE METER MAS LATINISMOS. NO TE ME INQUIETES MARGARITA, QUE LO CLÁSICO NO ESTA REÑIDO CON LA VANGUARDIA. ME HAN DICHO QUE HABRÁ UNA SALA PIPSTER LLENA DE MOUSTACHES Y CUADROS ESCOCESES QUE ALUCINAS PEPINILLOS. LO CLÁSICO MOLA, MARGARITA. MOLA MIL.  La mujer se revolvió un poco en su asiento y solo faltó Olaf recitando un verso de lenguas ardientes y medias de cristal.  Le Petit Poète, turbado, se dio cuenta de que la miembra del gabinete no era la única que se revolvía en el asiento.  Unas mesas más allá, justo debajo del escenario, Sabina Bešić no ponía ningún empeño en disimular su estado de trance.

Margarita la portuguesa tenía los ojos ya fuera de las órbitas. Y así entre palma y fandango, la fue enredando y le transtornó el corazón.  Le prometió que la invitaría una noche de estas a un local nuevo donde hacían los aritos de cebolla crujientes crujientes y que le enviaría un par de sonetos buenos de una autora de la Sorbona que había descubierto hacía poco.  YA VERÁS, YA.  POESÍA FINA Y RIMA SIN ESTRIDENCIAS.  Tomaron otro par de rones, y la flor de la caña bailaba ya bailes tradicionales costarricenses en el pecho del poetastro cuando Margarita Domingues le dio un mordisco en la oreja aprovechando el momento "confidencias".

Todo eso estaba muy bien, por supuesto.  Muy bonito todo, si no fuera porque Le Petit Poète escuchó a la Bešić recitar una alegría bosnia a su espalda.  Le habían hecho corrillo unos cuantos poetas encandilados y bastante jóvenes por cierto, y apoyado en la barra, Olaf Haas sonreía ceremonioso mientras se acariciaba las trencitas rubias de su tupida barba.

Minutos después Margarita se ponía pesadica y le proponía ir a ver si estaba abierto lo de los aritos crujientes, porque a ella el ron y lo versos buenos le daban hambre.
Abatido, Le Petit Poète asintió mientras de reojo observaba abandonar el local a Sabina Bešić, que reía a carcajada limpia y se dejaba rodear con fuerza por unos rotundos brazos vikingos.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Artistas

Trás 5 densos capítulos de Le Petit Poète, toca pasar de la ficción a la realidad.  

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Elemento decorativo cuqui en el PASAJE A MARTE


Ayer hubo reunión bosnia en Marte (Marte es como Martes pero sin s, por si hay algún despistao).
Estamos como rebuscando por ahí, sacando a la luz todo ese arte balcánico que llevamos dentro.  Yo no sabía que lo tenía, pero la cosa es que existe.
Me he dado cuenta de que mis hermanas bosnias y yo somos unas ARTISTAS en el sentido amplio de la palabra.  No nos amedrenta nada.  Lo mismo recitamos, que cantamos, que teatralizamos y no nos importa que sea un romance búlgaro, una soleá bosnia que un patio de mi casa.  Mis hermanas se atreven con más cosas cuando están fuera del Clan.  Yo de momento ahí me he quedao.
Para que no se nos subiera tanto a la cabeza, el amigo Mestizo puntualizó que en su pueblo no es lo mismo "ser un artista" que que te digan que eres "un artista" (algo así era), y tiene toda la razón.
Debemos de tener un poco de cada cosa pero a partir de hoy somos ARTISTAS TOTALES MULTIDISCIPLINARES Y A LA VEZ POLIFACÉTICOS. 

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Asistentes a las Conferencias al lado de la Aljafería

Después de la reunión de asuntos bosnios (¡ohhh coincidencia!) comenzaba una jornada más del ciclo CONFERENCIAS AL LADO DE LA ALJAFERÍA con Víctor Guiú al frente del tinglao y Juan Leyva como poeta invitado. Tomamos un poco de vino, ferreros rocher y almendras y escuchamos poemas y alguna teoría sobre el pequeño Nicolás.  

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Víctor Guiú El Mestizo y Juan Leyva

 Lo pasamos todos bien.  El más joven de todos los asistentes, y el más ARTISTA, le ha solicitado al jefe copia de la llave para entrar en Marte cuando le de la gana.  Le gusta Marte.  Le gusta sobre todo el W.C. de Marte.

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Abecedario sobre césped




martes, 25 de noviembre de 2014

Le Petit Poète V: La salita after-work

Estaba claro que Sabina Bešić se lo flipaba un poco.  Con puntualidad balcánica le esperaba en la recepción del Hotel Gaélicus enfundada en un abrigo blanco de piel sintética y un gorro de pelo también blanco y también sintético (era mucho de lo de PETA la Bešić, aunque de vez en cuando comía madejas y aquello la atormentaba).  Lo miró de arriba abajo mientras se deshacía del abrigo y descubría su vestido gris, aquel que le regaló el Pere en los buenos tiempos, mientras le hacía la caidita de ojos famosa que empezaba ya a tocarle un poco las pelotas.
De todas maneras él pensó LA BEšIć QUIERE GUERRA (a veces me cuesta un poco empatizar con los cánones masculinos que rigen el comportamiento de Le Petit Poète, pero me ciño a los sucesos acontecidos).  La poeta se le colgó del brazo y lo dirigió hacia la SALITA AFTER-WORK del céntrico hotel.

NOS ESTÁN ESPERANDO dijo con su voz de misterio y temblaron los cimientos del Gaélicus cuando Sabina se adentró en la sala pisando fuerte con sus botas de chúpame la punta majo. QUIERO PRESENTARTE A ALGUNAS PERSONAS.

En la mesa más apartada les esperaban dos tipos elegantes.  A ritmillo de Jazz, Sabina se encargó de las presentaciones:  de un lado Romualdo Pons y del otro Vittorio Mediavilla.
  • Romualdo Pons: conocido en el ambiente poetil como El Romano, vocal de la Junta Directiva de SONETASA cuyos beneficios a cuenta del negocio de las macroeditoriales especializadas en soneto clásico se habían duplicado en el último año.  Estaba encargado de los preparativos para la gran entrada en Bolsa de la empresa.  Se frotaba las manos.
  • Vittorio Mediavilla: Sus amigos le llamaban Vito y verdaderamente se tenía la sospecha de que se llamaba Vitorio, aunque él aducía orígenes itálicos en su procedencia y de ahí la doble t.  Concejal de verso y prosa y asuntos performanticos de la ciudad, había saltado a la palestra por la compra un tanto oscura de un ranchito con acuario acondicionado para la pesca submarina, sauna sueca y colección de coches de época con vistas al río. 

Cuando El Romano comenzó a hablar, Le Petit Poète se vino un poco abajo. Qué porte la del Romano, qué seguridad en sus palabras, qué sonrisa más definitiva.  Supo que lo admiraba profundamente y el empresario debió darse cuenta al instante de su desvanecimiento porque le dio unas palmaditas en el hombro y le dijo:

PETIT POÈTE, AQUÍ NO NOS ANDAMOS CON CHORRADAS

Y tanto que no. Menudo Belén tenían montao aquellos dos. Aquellos dos que él había visto de lejos tantas veces dándose la mano con las más altas personalidades de la esfera cultural, que se los rifaban para los prólogos de las obras que alcanzarían después el mayor prestigio, que todo evento que se preciase debía tener sentados entre sus filas.


La cosa era que estaban finalizando las obras del MOSTRAFORUM, que era un proyecto ambicioso de la muerte, en la ribera izquierda. De inspiración ibicenca (aunque se comentaba en las verdulerias que contaría con una sala Pipster que aprétate (o apriétate) el moño, Logroño), el MOSTRAFORUM había sido el culmen del anterior periodo electoral y SONETASA no pensaba dejar pasar la oportunidad de gestionar semejante portento de la arquitectura moderna para convertirlo en referente cultural tanto a nivel de Valle como de continente entero.

El concejal ya estaba convencido (se había adaptado rápidamente a su nueva vida en el ranchito)pero todavía quedaban algunos miembros y miembras de su gabinete reticentes a los intereses de SONETASA.

El Romano tenía claros los objetivos y el camino para conseguirlos.



TÚ NOS AYUDAS Y NOSOTROS TE AYUDAMOS PETIT, SI ME PERMITES QUE TE TUTEE.


Y puso sobre la mesa un maletín, de esos que se abren si metes la combinación correcta, lleno de encargos de artículos para los fanzines más conocidos, para los que ni en sueños hubiese creído que escribiría jamás. Venían acompañados de un sobre black con una tarjeta de crédito y dinero líquido suficiente para el alquiler de dos meses. Incluía además dos entradas para el evento más espectacular del año en el Principal. Alguien había estampado en el sobre un sello de tinta blanca que decía: LOS POETAS MOLAN y le pareció un detalle monisimo.


Agarró el maletín y miró a la Bešić esperando una caída de ojos insinuante. SI ME LA HACE LA BESO pensó. Pero va la moza y se hizo la sueca recomendándole un local muy bueno donde hacen los aritos de cebolla crujientes crujientes.

Algo decepcionado se despidió de los presentes y se encamino a la puerta de la SALITA AFTER-WORK cuando El Romano le vociferó: MEI78



PERO QUÉ DICE ÉSTE???

El Romano: LA COMBINACIÓN DE LA MALETA ES MEI78. NO LA OLVIDES, PETIT.

Le petit poète IV: el peor de los poetas

¿Qué es lo que hacen los poetas de verdad después de una noche loca de a-rima y sexo?  Es lo que intentó hacer él durante las horas posteriores a su encuentro con la Bešić.  Venga y dale ahí, estrujándose el cerebelo para escribirle un poema mítico a su amante balcánica.  

AHOGO MI SED EN TUS LABIOS DE HOGUERA
Y SIENTO EN MI PECHO UN PÁJARO DE FUEGO
FUEGO ENAMORADO DE TUS RAMAS DEL ESTE
QUE SON LUMBRE Y AUSENCIA EN LA MADRUGADA

Empezó a llenar hojas y hojas de sus libretas destinadas a poemarios inéditos que nadie editaría y cuando al alba releyó emocionado toda aquella bazofia pestilente y moñas comprendió que era el peor de los poetas que había dado esa ciudad desde tiempos de los romanos.  

EL PEOR DE LOS POETAS, que se dice pronto.  Ni un verso bueno para Sabina, ni una sola imagen que sacudiese mínimamente las entrañas de un lector mediocre, ni un breve erizar de pelos, ni nada.  Ahí fue cuando se le revolvió el ego tocado y hundido y en calzoncillos se arreó un whisky doble sin coca-cola, ni hielos, ni nada, a las bravas, y supo que jamás sería un poeta de esos de reconocido prestigio cuyos poemarios entran luego en el temario de la selectividad.  
Pero ¿me quiere decir usted cómo viven o cómo mueren los poetas buenos? Los poetas buenos malviven de ínfimas rentas escribiendo articulos en revistas que se leen luego sus madres en las tardes malas de Valium 10, sus mujeres sueñan con otros, las amantes los abandonan, sus hermanos se quedan con la herencia del tio dramaturgo residente en la Germany y después mueren solos y nadie se da cuenta de que ya iban muriendo la mañana de antes, o se exilian a países raros y en la nueva lengua no escriben tan bien, o los traicionan otros poetas de verso ínfimo y los asesinan sicarios por la espalda arrojándolos después a cualquier cuneta.
¿Es eso lo que quería Le petit poète? ¿Es eso? ¿Una vida de penurias a cambio de la gloria eterna a la sombra de un ciprés? NO NO NO de eso nada monada.  Sería un poeta de mierda, pero él iba a estar en todos esos lugares donde había que estar.
En el palco de honor, comentando lo acertado del vestuario de la nueva obra del director de moda, con la sobrina del protagonista recien llegada de su gira por Buenos Aires.
En el próximo brunch de un local con macetitas, plagao de diseñadores gráficos y carvadores de sellos poco interesados en la palabra pero muy atentos a los tacones de la fotógrafa retratista más exhuberante de la península. 
En las Jams organizadas por rápsodas heridos, en la primera fila sin perder detalle y regalando halagos o repartiendo sobres y consejos a noveles genios de la palabra con baja autoestima, perros de la noche, poetas lánguidas...


Le Petit Poète!!
Le Petit Poète!!
Dicen que ha venido Le Petit Poète!!  Y la gente revolviéndose en su asiento, cardiacos y temblorosos, girando la cabeza ¿dónde está? ¿es ese del bigote? Joder pués está bueno, yo creía que era calvo. Qué me ha miraooooo, te lo juro tio, ME HA MIRAO!!!

Y así, de pié sobre la silla de su escritorio, brindando al aire con su whisky solo y en calzoncillos colganderos, se juró a sí mismo que nunca más volvería a pasar hambre, que llegaría a lo más alto de la escena poetil y cultureta del valle entero y de más allá y que si había que pasar por encima de algún cadáver, se pasaría.

"Sobreviviré, y cuando todo haya pasado, nunca volveré a pasar hambre" (La señorita Escarlata)

Agarró la servilleta llena de manchurrones grasientos que le había dado Sabina (que bueno es que te gusten las madejas, pero hubiera quedado mucho más novelesco un beso de carmín rojo fuego en la servilleta) y leyó: HOTEL GAÉLICUS, (salita after-work), MARTES 25, 20:30H.

Muy bien, aquel día era martes 25. La Bešić no se andaba con chorradas.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Le petit poète III: Sabina Bešić

Cuando abandonó Sarajevo en el 92 huyendo de la guerra, Sabina Bešić se instaló en Barcelona y se echó un novio marinero.  El hombre en cuestión estaba ya jubilado y comenzaba a quedarse ciego cuando conoció a la joven. Por el día, la Bešić escribía poemas erótico-románticos para una revista de ciencias y letras de ámbito local y por la noche le hacía la cena a su amante ciego.  Sabía que dentro de ella hibernaba una poeta de las buenas buenas, lo que pasaba es que no le salía. A veces le decía al Pere, que así se llamaba el novio marinero, DIME ALGO BONITO PERE por ver si se inspiraba. Y el hombre le decía cosas raras tipo ERES MÁS PELIGROSA QUE LA CUBOMEDUSA (que es la medusa más peligrosa que se conoce). Y claro, aquello no le cuadraba a Sabina, y ella lo tergiversaba un poco todo en plan TIENES EL TACTO TRAMPOSO DE LAS MEDUSAS. Y se quedaba contenta por un rato.

Se cansó pronto de las maneras del marinero, que si EN POCA AGUA, POCO SE NAVEGA, que si ESTÁS MÁS REGIRADA QUE UN MAR DEL NORTE, que si ERES MÁS GUAPA DE POPA QUE DE PROA... y lo abandonó una mañana de invierno mediterráneo, llevándose consigo las cartas del navegante, las pastillas de la tensión y las gafas de lejos del Pere, así en plan venganza.


Llegó al valle buscando en tierra extraña los paisajes y el clima de su Bosnia natal. Pronto comenzó a moverse por los exclusivos círculos de la élite literaria de la ciudad y no había sarao en el que la Bešić no se plantara con su fino olfato literario, porque Sabina escribía rancio, pero tela el olfato que tenía. Frecuentaba las tertulias poetiles, desayunaba café con tostadas junto a los miembros de los comités más prestigiosos y se contaba por ahí que echaba males de ojo como panes de grandes. Seguía siendo fea porque eso no se cura y sus poemas eran más malos que arrancaos, pero cuando la Bešić se subia al escenario lo mismo se derretían los hielos en los vasos que se enfriaban de golpe todos los carajillos.


Admirada y temida, Sabina Bešić pronunció su nombre entre lágrimas la noche aquella del Slam PETIT POÈTE, PETIT POÈTE, TIENES LA BARBA MÁS SEXY DE TODA LA CIUDAD.


Él se quedó un tanto ojiplático, por lo que ella se vio obligada a seguir hablando arrastrando las palabras con su inconfundible acento bosnio. TE HE OÍDO RECITAR ESTA NOCHE, Y EN TU ÚLTIMO POEMA RECONOCÍ UN PAR DE VERSOS BUENOS.

No pudo evitar ruborizarse bajo la tupida barba pese a saber muy bien lo que significaban sus palabras: el poema le había parecido una auténtica mierda. Pero Sabina continuó hablando y hablando, de su porte, de sus tablas, de su saber estar en el escenario, de aquel ritmo musical en los versos pares. Hablaba tanto que le pareció hasta hermosa aquella diosa del este bajo la lluvia. 


Pensó que Sabina había llegado para rescatarlo, para hacerle vivir la canción aquella del Sabina (pero el Joaquín) que tarareaba en la ducha a baja frecuencia porque ningún poeta de prestigio confiesa en público que le mola el Sabina

"Me echó un cable la lluvia,
yo andaba con paraguas y ella no
¿A donde vamos rubia?"

Maldijo la hora en la que decidió salir de casa sin paraguas, pero el caso es que llegaron chipiaos al apartamento del poetástro y tuvieron sexo del bueno.  
Entonces la Bešić se lió un cigarrillo y le dijo mientras practicaba una caída de ojos que pretendía ser enigmática y seductora TÚ PUEDES GANAR UN SLAM, PETIT POÈTE, PERO PODRÍAS HACER ALGO MUCHO MÁS GRANDE POR LA POESÍA.

Después se subió las medias negras lentamente y le tendió una servilleta grasienta con una dirección, una fecha y una hora y le soltó un PIÉNSALO con tono profundo y gutural mientras ensayaba de nuevo la caidita de ojos de las narices.

Lo pensaría mañana, maja.  Después de aquello estaba el pobre como para pensar.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Le petit poète II: La noche del Slam

Aquel día amaneció con niebla. 
Pensó seriamente en afeitarse la barba pero desechó pronto la idea. No tenía ni malditas las ganas de ponerse a ello y por lo visto los poetas con barba de malote ligan más.
Amaneció triste.  Habían rechazado su solicitud para obtener una silla con voz y voto en el comité de versos blancos de la Fundación de Estudios Poéticos Simulados de la ciudad y estuvo aletargado todo el día. Se comió dos pizzas de microondas a las 7 de la tarde, y después todos los huevos kinder de su hijo (que es algo muy patético, pero le petit poète sufre de ansiedad) y en pleno subidón de glucosa by de body recibió la invitación a un evento en el Facebook...

Esa misma noche tendría lugar el TRIGÉSIMO QUINTO SLAM POÉTICO que congregaría a los más extraños especímenes vinculados al faranduleo poetil moderno de todo el valle y alrededores.  
Un slam es una cosa terrible donde los poetas se ponen a caldo durante breves combates de 3 minutos. Colocan enormes cargas de ego sobre el escenario y someten al poema al yugo del cuerpo, el movimiento y la declamación. 
Realmente no se sabe de ningún buen poeta que haya ganado un slam, se trataba más bien de saber clavar bien el espolón y provocar la herida más desgarradora posible. Venga sangre, y muchas salpicaduras. Ciertamente, un combate poético es a la poesía lo que las pelis de zombies malas al cine.

Pensó que ya valía con lo de la dignidad poética.  A LA MIERDA, y decidió que un slam era lo que le pedía el cuerpo después de tres huevos kinder con sorpresa repetida.  Así que allí se plantó ebrio de glucosa, que es como mejor se combate, y un par de poemas pésimos garabateados en un papelujo arrugado repleto de manchas de chocolate.  Empezó a lanzar versos débiles, versos enfermos de virus sin cura. Un desastre, vamos.

"Una voz me dicta palabras al oído.
Me las dice como si nunca antes
nadie las hubiese pronunciado:
jugosas, rabiosas, rellenas de miel."



Quedó en tercer lugar.
Para un poeta mediocre como él, un tercer puesto era más que suficiente para sentirse satisfecho y es que la drogaína había cumplido su papel a la perfección.  No es que se acercara nadie a felicitarlo ni nada (¿Se acuerda alguien de los terceros?), pero relativamente feliz se echó al cuerpo tres tubos (hasta en eso era raro) y salió a la calle.  

Había comenzado a llover y apretó el paso para alejarse lo antes posible del local donde se había celebrado el slam tratando de evitar ser visto o fotografiado en las cercanías de aquel antro.  No quería ni imaginar las sonrisitas hirientes de sus colegas y mucho menos sus comentarios jocosos si se enteraban de que había participado en semejante mamarrachada.

En esas estaba cuando escuchó que alguien repetía urgentemente su nombre a su espalda.  Se le pusieron de corbata por un segundo y lentamente fue dándose la vuelta para descubrir el rostro de aquella voz que pronunciaba su nombre como si nunca antes nadie lo hubiese pronunciado.  Jugoso, rabioso, relleno de miel, creyó que su NOMBRE merecía exactamente una voz como aquella.  
Buscó su mirada en la oscuridad y saliendo del portal que la protegía apareció ella.
Apareció ella bajo la lluvia, con los ojos llenos de lágrimas (algunos opinan que juntar lluvia con lágrimas es una horterada gorda).  PETIT POÈTE, PETIT POÈTE dijo entre hipos raros TIENES LA BARBA MÁS SEXY DE TODA LA CIUDAD.

Casi se cae de culo.  Bendijo el momento en el que había decidido no afeitarse la barba y pensó que Sabina Bešić, así de cerca, era la poeta más fea que había visto en su vida. Pero qué voz señores.  Qué voz.

Le Petit Poète I (la contra)

¡¡¡SÓLO ESCRIBÍ UN PAR DE BUENOS VERSOS EN LAS ÚLTIMAS SEMANAS!!!  repetía una y otra vez mientras uno de los seis policías que habían sido enviados para detenerle le colocaba las esposas.
Le pidieron el PIN del móvil y el de sus tarjetas bancarias aunque hicieron especial hincapié en la contraseña del portátil.  Es más, estaba totalmente convencido de que harían todo lo posible y lo imposible para encontrar la llavecita del segundo cajón derecho de su escritorio, donde guardaba todas esas libretas llenas de poemas inéditos.  
Lo que ellos no sabían era que los versos buenos buenos los guardaba en el bote de las infusiones. Concretamente en las bolsitas de té chino con canela y miel.  Pero eso es un dato que ahora mismo carece de relevancia.

La cosa era así: la noche en la que regresaba del impresionante recital de Julian Mei, el famosísimo poeta britanico-oriental (se pronuncia Yulian, por cierto) se vio rodeado por varios coches de la secreta.  Bueno, al principio no sabía que eran de la secreta.  Resultó que los seis tipos aquellos eran de una unidad especial de intervención específicamente creada para delitos como el suyo.  LO SABEMOS TODO CHAVAL, VAS A PROBAR EL SUELO DEL CALABOZO.  Calabozo es mil veces menos poético que calabaza.

Entonces maldijo el día en el que se levantó triste por la mañana y decidió dejarse barba de malote. Maldijo la niebla, sus absurdas gafas de pasta gruesa, a su amante bosnia que no le había inspirado ni un solo poema en todo ese tiempo y recordó lo que era desde el principio: un mindundi, un muerto de hambre que sólo había escrito un par de buenos versos en las últimas semanas.

Lo repitió una y otra vez mientras le colocaban las esposas, mientras lo llevaban camino del calabozo en aquel coche de lunas tintadas. Lo repitió con la cabeza entre los barrotes, toda la noche, con los yonkis ya todo locos a punto de meterle.

Unos decían QUIERO IR AL BAAAAÑOOOOOOO
Otros gritaban ME HAN ROBADO LAS ZAPATILLASSSSS, QUIERO MIS ZAPATILLASSSS
Él repetía una y otra vez ¡¡¡SÓLO ESCRIBÍ UN PAR DE BUENOS VERSOS EN LAS ÚLTIMAS SEMANAS!!!   
Aquel era un dato que le parecía relevante.



jueves, 20 de noviembre de 2014

Postales de Salou

¿Cuánto tiempo hace que no recibes una postal?
El martes recibí yo una postal de Salou de alguien que está en Cádiz.
Como ya no es algo habitual encontrar en el buzón algo que no sea de parte de tu banco, de Endesa o de la gran Agencia Tributaria, cuando recibes la carta te quedas algo pillada.  Porque esto ya lo has vivido pero hace años luz, en otra era, en aquel momento de la historia en el que te ibas con tus padres de vacaciones y le escribías a todo el quisqui desde la playa, o aún felicitabas con tarjeta la navidad....
Lo más bonito de todo es que no tengo ni idea de quien me ha escrito esta postal.
Postales anónimas desde Salou.



domingo, 16 de noviembre de 2014

Al pasar por el pilar



Zapatos merceditas calcetines de perlé
25 ó 30 años derrapando en la frente
y aquella luz en la ventana
la ventana vacía sin manos
pero tú recitando los mismos adioses
Sin barquillo sin misa de doce
Sin vestidos del Caracol
Yo diría que hasta sin palomas
Yo diría que meter una moneda en la ranura
no vale
Quiero ver caer la cera 
y que duela
como me duelen ahora los caños de las fuentes
las banderas de la tarde
las luces en la ventana
que hasta las voces aquellas de la piedra
parecen guardar silencio
al pasar por el Pilar.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Las postales que mandamos

Ayer le mandé una postal a una mujer que no conozco.
Quizá somos
todas las postales que mandamos.
Los mails no cuentan.
Ni los privados esos.
Sólo si fuiste una vez con cinco duros
(por ponerle un precio a los recuerdos)
y volviste con una sueca entre las manos.
Si viajaste a Liverpool
y me escribiste sangrando rojas canciones
en una roja cabina de teléfonos.
Si marchaste a Plan y planeabas
decirme cuatro cosas antes
de caer enamorado.
Si comiste cigalas en un bufet libre
de un hotel 4ª línea de platja en Salou,
pero muy limpio todo.
Ayer le mande una postal a una mujer que no conozco
y le va a oler a coco,
a chamusquina.
36 años ya sin escribirte.
Ya te vale, Berna.
Ya te vale.


Apuntes sobre la luz

Apuntes sobre la luz o la ausencia o lo que tú creas.

Todo es más difícil cuando falta la luz.
Son las horas bajas
con la voluntad atravesada y los ojos
ya ciegos o llenos
y el estómago tirano
implorando un jardín que ya no riegas,
vacío.
Son las horas sin luz
una jungla de luciérnagas fundidas
llamándose a tientas en la noche
y las estufas sin aceite
quemándote por dentro algo
mientras se congelan los alambres
o se quiebran los dedos de los versos.
No entenderás nada pero si te digo
TODO ES MÁS DIFÍCIL CUANDO FALTA LA LUZ
a tu manera, digo yo,
algo habrás entendido.

http://vengodeberna.blogspot.com.es/


lunes, 10 de noviembre de 2014

Más poemas cutres

Poemarios inéditos llenos de más y más poemas cutres.
Vuestro será el olvido y caerá el polvo sobre esos versos desvencijados.
Poemas inéditos que iban para poemario, pero no.
Frases que se soltaban con más veneno que ganas.
Venenos que escocían pero que nunca mataban, esa es la pena.
Que sobrevives.

Seguimos con algunos TRECU.poemas.no.poemas



domingo, 9 de noviembre de 2014

99 afirmaciones


Curioseando por las estanterías encontré 99 afirmaciones y seis o siete preguntas a propósito del libro, la lectura, la escritura y la literatura que me regaló Grassa Toro en la presentación de otro de sus poemarios que ya conté hace un tiempo.

Los armarios de mi memoria tienen escasa capacidad de almacenaje, y eso generalmente es algo malo aunque a veces ayuda a olvidar rápido pequeños dolores superficiales o a descubrir como nuevo algo que ya has visto o leído. Con las pelis también viene genial. Así que releí las 99 afirmaciones en castellano (que si te mola en francés te lo lees del revés tan ricamente) y me reencontré con verdades de esas que debería ser capaz de retener por más tiempo en la cabeza.

86. La poesía no quiere decir nada y no lo dice, la poesía -palabra de Jacques Roubaud- dice la poesía.
87. La poesía no está obligada a ser verosímil.

Hay una tormenta y me alcanzan las preguntas de aquellos hombres imaginarios.

79. No necesitamos la literatura; necesitamos y la literatura acude a socorrernos.

Pides auxilio

57. Escribir es poner orden en el universo.

Si alguna vez puse a raya a todas las elisas fue probablemente escribiendo.

Lo cierto es que quisiera estirar mi memoria porque 38. La memoria es ancha; no es larga, es ancha y podría almacenar en ella al menos un par de cosas buenas para escribir un dolor que tengo a ratos, o una sonrisa que regalé un día, o 99 cosas que revolotean por mi cabeza, enferma y enfermas, ratones en un laberinto con queso y trampa del que no saben escapar.



sábado, 8 de noviembre de 2014

TRECU

TRECU

Poemas cutres de la cutre vida


A veces nos aburrimos y nos proponemos tonterías.
A veces todo resulta como muy cutre y cruel.
A veces llenamos el muro de facebook de poemas imaginarios que conforman poemarios tontos y por lo tanto inéditos.
TRECU fue uno de esos cuyos escasos poemas se diluyeron en caldo de borrajas.
Yo no quiero que se pierdan los TRECUpoemas que escribí, porque no son poemas pero les tengo cariño, y todo parece tan cutre como entonces.

poemas_cutres

jueves, 6 de noviembre de 2014

Norman (parte II)

Quizá alguien recuerde a Norman

Mi móvil rodó hacia las profundidades del W.C. el 28 de diciembre del año pasado (macabra broma).   Desde entonces hasta el día de hoy he vivido un infierno de tiendas arregla-móviles que no arreglan móviles, excusas y demoras injustificadas.  He usado móviles de la edad de piedra y he tenido que invertir en otros aparatejos para tratar de mantenerme viva virtualmente hablando.  

La esperanza llegó con NormanNorman me lo prometió,  le metió un sablazo a mi bolsillo y 10 meses después ha vuelto la luz a las bombillas.  El suyo ha sido un duro trabajo de secado y posterior sometimiento de mi chiquilín a la mesa de operaciones.  El mío ha sido un largo camino de sufrimientos, penas y carencias, aunque ahora, al repasar las fotos guardadas, he retrocedido un año en el tiempo, he vuelto a esas navidades pasadas y familiares, a esos campos de la ribera galachil del Ebro, a ese trabajo II que tenía entonces empaquetando pedidos...  ¿Le he ganado un año al tiempo?

Espero no tener que ver a Norman en mucho tiempo pero si alguien tiene problemas verdaderos con su móvil le recomendaré a este personaje salido de un Expediente X que por lo menos contesta al teléfono y cumple razonablemente sus promesas.

Quiero darle las gracias a Norman y a mi madre (ella ya sabe, ya).

Por otra parte también voy a puntualizar algo: he exagerado brutalmente y hasta el extremo lo de mi largo camino de sufrimientos, penas y carencias para darle un tono de humor a esta historia.  La verdad verdadera es que ya me había acostumbrado, sobrevivido y que la vida sin un móvil guay es bastante guay también, incluso a ratos bastante más relajadica.

www.vengodeberna.blogspot.com




martes, 4 de noviembre de 2014

Barcelona

Hoy parece que mi madre y yo nos hemos despedido como con algo de congoja.  Me he subido al tranvia con la bolsa de los tupers al hombro y me ha sonado chove en santiago en el mp3.  Te pones eso cuando estás acongojada y te llueve todo el invierno gallego en el corazón.  Mira que me parece maja esa canción,  pero no vale para cualquier estado de ánimo,  puede resultar una decisión mortal. Así que aprovechando que mi mp3 es un poquito la cal y otro poquito la arena he decido trasladarme sin más dilación al barcelona de peret.
Y gitana hechicera por aquí,  mercao san antonio por allá me he acordado de lo bien que lo pasábamos en barcelona, y de lo jóvenes que éramos hace poco y de como sufría la liberty subiendo al tibidabo.  Cosicas reconfortantes de antes.
Entonces hay que pensar en las de ahora.  Joder que antes he escrito la palabra "tontolaba" en un pequeño poema en prosa consecuencia de un estado nostalgico-divertido y nos hemos reído a gusto. Y ayer estuve cantando una nana con una poeta en un parque, y el chico ganó un partido y que nos vamos a cortar el pelo!!!
A la mierda la nostalgia, que en la calle mayor a estas horas parece que no hace fresco.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Johnny

Hoy he sabido de Johnny.  Había sido un día fácilmente tachable o quemable o quemible pero resulta que hoy alguien me ha hablado de Johnny.
Hemos hecho unos sandwiches de jamón de york sin queso, medios bikinis serían, no sé, porque no estaba la cosa para alegrías gastronómicas ni algarabías que me hicieran estar demasiado tiempo de pié, y bueno, él me ha dicho "sabes? Johnny es mi hermano mayor".
Vamos a ver, qué Johnny???  Johnny Deep? Johnny Cash? Johnny de Jonnathan??  Aquí no hay ningún Johnny.  "Es mi hermano mayor pero vive en otra casa".
Por lo visto va a 3º de primaria y vive en el patio de los mayores, es moreno y cuando se comen el chocolate siempre le dice "hola, hola, hola" y muchos días holas.  Si no está Johnny estará malito,   Otra cosa importamente parece ser que "siempre viene un día al patio de los pequeños", pero lo que realmente tiene que quedarme claro es que "Johnny es mi hermano mayor.  Pero vive en otra casa."

Y punto.

Johnny, tal y como yo me lo imagino...